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NAVIDAD ELECTORAL  /  XAVIER GARCÍA ANGLESOL  /  05-10-2015
Los niños, los padres, los abuelos los tíos y sobrinos estamos todo el año esperando que lleguen las fiestas de Navidad para disfrutarlas en familia y este año, por obra y gracia del presidente Rajoy, tendremos fiesta doble que celebrar.
Ni sé ni quiero participar en la polémica de si es o no es buena fecha para celebrar unas elecciones generales pero lo que si quiero dejar claro es que estamos hasta las narices de tanta votación, sobre todo en Cataluña donde parece que no sepamos dedicarnos a otra cosa que poner y quitar urnas. Para que luego algunos se quejen de que no nos dejan votar.
Como no me gusta mucho la política y por defecto tampoco la gente que se dedica a ella, quiero criticar y protestar por la clase de políticos que tenemos en España.
Cuando oigo decir que la política es un servicio a los ciudadanos, créanme que siento náuseas y ganas de decir a quien ha hecho el comentario que deje de preocuparse por los ciudadanos que no necesitamos servidores que acaban haciéndose ricos a costa de exprimir al pueblo con sus impuestos. Que es posible que sin ellos estuviéramos peor pero que no alardeen de servicio al pueblo porque lo que en realidad son es un atajo de vividores que su única misión en esta vida es procurarse una situación económica privilegiada de la que pocos de sus votantes pueden disfrutar y que para consegirlo pisotean a quien sea necesario aunque se trate de su mejor amigo, su mejor compañero de partido o alguien de su propia familia.
España está llena de cadáveres políticos aparcados por sus propios compañeros o en el mejor de los casos, situados en parlamentos donde nadie o poca gente sabe que están. Léase Senado o Euro parlamento.
Quizás alguien pueda pensar que no soy justo con los políticos, que no todos son iguales, que no todos van a la suya, que sí que algunos tienen vocación de servicio al pueblo. Discúlpenme pero mi opinión es que si un político no mete la mano en la caja es porque no tiene oportunidad de hacerlo. Quien quiera criticar mi forma de pensar puede hacerlo pero mi experiencia así me lo demuestra y así lo cuento. También debo reconocer su mérito, y lo hago, a esos que no salen en los medios y sólo son conocidos por unos pocos vecinos de sus pueblos porque se dedican a trabajar en la mayoría de los casos sin cobrar. Pero a estos hombres y mujeres no se les puede considerar políticos sino trabajadores y colaboradores de sus conciudadanos.
Si oír decir a un político que lo es  por servir al pueblo me provocar ganas de vomitar, imagínense ustedes lo que siento cuando oigo a un político del PP, del PSOE o de CiU hablar de corrupción del partido contrario. No puedo entender cómo no les da vergüenza, no ya sólo criticar la corrupción del contrario, sino permitir que se habla de ello.
Cómo puede Pedro Sánchez estar machacando cada día con Gurtel si ellos están podridos hasta el tuétano con los ERES.
Cómo puede Rajoy echar en cara a nadie la corrupción si en sus filas hay centenares de ladrones que llevan años y años robando de nuestros impuestos. Cómo pueden Pedro Sánchez y Mariano Rajoy hablar de la corrupción del CiU si tienen sus cocinas llenas de basura y son incapaces de limpiarlas. De Artur Mas y Jordi Pujol qué podemos decir que no se haya dicho.
Envueltos en la bandera catalana y bajo el lema "España nos roba", han dejado Cataluña hecha una solar. Estos no es que tengan su cocina llena de basura, es que se han llevado los grifos, las sillas, la mesa y hasta las puertas. Han dejado Cataluña, en la que también se presentaron como servidores del pueblo, arruinada e hipotecada para cientos de años.
Pues con este desolador panorama, tendremos que pasar nuevamente por la urnas a depositar nuestro voto y hacer a uno de estos partidos el director de nuestro país para los próximos cuatro años. Y todo en nuestras fiestas más entrañables. En una fecha en que la gente está pensando en las reuniones familiares, en los regalos, en pequeñas vacaciones y sobre todo en ese décimo de lotería que puede hacernos salir de pobres o arreglar un poco nuestra vida.
El Papá Noel y sus majestades Los Reyes este año pueden traernos de regalo a Rajoy, Sánchez, Rivera o Iglesias en vez de la corbata, la colonia, el vestido o el móvil.
Sinceramente prefiero la corbata o la colonia que me harán un servicio de verdad, antes que a los políticos y su vocación de servicio al pueblo que me costará la mitad de mi sueldo.