URRACA.com |
PATÉTICO ESPECTÁCULO /  EL SERRALLONGA DEL BRUC  / 15-10-2015
Esta mañana me he levantado pronto y me he presentado en la puerta de la audiencia de Barcelona porque tenía ganas de ver hasta donde eran capaces de llegar los representantes políticos del pueblo catalán. Rectifico; representantes sólo de algunos catalanes porque no creo que la mayoría estén de acuerdo con este circo mediático que han organizado.
Lo primero que he sentido ha sido una gran pena al ver a mi President, como si fuera un delincuente común, haciendo el paseíllo y saludando desde el último escalón en su último acto antes de ser ajusticiado. Me he sentido humillado como ciudadano catalán al ver el lamentable espectáculo semejante a la presentación de Jesús ante la muchedumbre gritando crucifícalo, crucifícalo !!
Pero cuando he bajado la mirada de las escaleras y la he dirigido hacia la gente aglomerada ante la puerta de la sede del TSJC, he visto más clara la realidad. Nadie gritaba "crucifícalo, crucifícalo" El grito de guerra era contra los jueces que sólo quieren saber qué grado de culpabilidad tiene el Sr. Más por haber desobedecido a un tribunal que prohibió utilizar colegios y recursos públicos para una consulta que el tribunal juzgó como ilegal y que el Sr. mas hizo suya al declarar solemnemente ante las cámaras de televisión que si los jueces buscaban un culpable, él era el responsable. Más patético no podo ser.
Si en aquel momento, ante el subidón que supone verse en lo alto de la ola, se hizo responsable de todo lo ocurrido el 9N ahora no puede hacerse el mártir y decir que fue un acto organizado y protagonizado por voluntarios porque eso ni los jueces ni nadie que conozca un poco el mundo del nacionalismo catalán, se lo puede creer. O es quizás que el Sr. Mas sólo está para apropiarse de la situación cuando parece favorable y cuando llegan mal dadas se hace a un lado?
No sabemos si usted es culpable de algo o no lo es, eso tendrán que decirlo los jueces a los que usted está intimidando, me atrevo a decir incluso amenazando, pero desde luego estamos seguros de que todos y cada uno de los euros gastados en la orgía del 9N, salieron de las arcas públicas. Y aunque sólo sea por eso Sr. President, está usted obligado a responder y justificar el derroche de dinero que por otra parte no llega para hospitales, farmacias y asistencia a dependientes.
Ya no nos vale el que usted intente envolverse en la bandera catalana como suele hacer y que de momento le va dando buenos resultados. No nos vale porque no es su bandera sino la bandera de todos los catalanes. No nos vale porque ya es hora de que dejen de prostituir a nuestra bandera para tapar actos tan reprobables como defender a la familia Pujol que han hecho mas daño a Cataluña que el que pudiera haberle hecho España, si fueran ciertas la mitad de las cosas de las que ustedes acusan al estado español. No nos vale que cuelguen nuestra bandera en la fachada de su sede que está embargada por delitos de todo tipo cometidos por su formación política. Delitos que prefiero no relatar porque siento vergüenza como catalán solamente de pensar que unos compatriotas míos, que dicen ser servidores del pueblo, nos han tenido engañados durante tantos años haciéndonos creer que con lo que España nos robaba, en Andalucía se iban de bares y en Extremadura se hacían autovías.
Aunque no es usted el que más daño está haciendo a nuestra tierra, si es cierto que es el que más lejos esta llevando la estrategia montada hace años por nuestros "Molt Honorable" Jordi Pujol. En este momento que nos toca vivir, créame que entiendo su forma de actuar porque debe usted tanto a la familia Pujol, que bien podría erigirse como único culpable con el fin de salvar a es familia que tanto bien ha hecho por nuestra tierra escondiendo nuestro dinero en centenares de bancos por todo el mundo por si un día Cataluña los necesita para abrir nuevos hospitales. Porque no tengo ninguna duda de que ese era el principal motivo por el que los Pujol y su difunto padre tenían su dinero en Suiza y Andorra.
Podría seguir contando hazañas de la familia convergente pero tengo el espacio limitado y me siento tan avergonzado que prefiero dejarlo así y que cada catalán saque sus propias conclusiones de lo que usted Sr. President ha hecho por nuestro pueblo.
Mi opinión, con el poco respeto que usted me merece, es que lo que estos días está sucediendo y los numeritos que están montando usted y sus colegas, es lo más humillante que en mis largos años de vida he podido ver en mi tierra catalana.
Triste, lamentable y patético espectáculo.