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PUGDEMONT-BOLIVARIANO  /  EL SERRALLONGA DEL BRUC  / 08-07-2017
Un gobierno encabezado por un partido presuntamente de derechas, la antigua Convergencia, planteando procesos constituyentes bolivarianos en una región de la Europa occidental, cuna de la democracia. Este es resumen del proceso secesionista en Cataluña. La exclusiva de un diario de tirada Nacional sobre como el gobierno de Carles Puigdemont propone en su retocado borrador de la Ley de Transitoriedad Jurídica activar un proceso participativo de base ciudadana para redactar y aprobar la hipotética Constitución de la República catalana, es más que preocupante.
Indica que Puigdemont ha perdido definitivamente el norte, y que está como pollo sin cabeza planteando ocurrencias a diestro y siniestro. Extremo que se confirma por la destitución del conseller Jordi Baiget por plantear dudas sobre la consulta ilegal. Los que van dando lecciones de democracia no soportan ni siquiera un comentario ligeramente crítico. Cataluña no tiene un ejecutivo autonómico, tiene una banda que sólo busca mantenerse en el chollo y que no tiene ningún proyecto para gobernar la comunidad. Seguramente desde el principio han buscado salvar a todos los chorizos que durante 40 años han campado a sus anchas saqueando las arcas públicas y privadas y que pueden acabar en prisión si la independencia no lo remedia.
El nuevo “proceso constituyente” sería carácter muy asambleario y con tintes similares a los propuestos por decreto presidencial el pasado mayo por el presidente Nicolás Maduro para Venezuela. Ese decreto de Maduro para convocar el 30 de julio una Asamblea Nacional constituyente, con la elección de 540 nuevos diputados, muchos teledirigidos desde ámbitos sectoriales y territoriales pro gubernamentales.
Lo que buscan los secesionistas es maniatar cualquier discrepancia y asegurarse el poder por los siglos de los siglos. Esta es su “democracia”. Frente al totalitarismo, el Gobierno que encabeza Mariano Rajoy ha de garantizar el respeto a las leyes democráticas con las que nos hemos dotado los ciudadanos españoles. Pero esto no es fácil de conseguir dado que desde hace demasiados años, los gobiernos centrales han dejado abandonos a los que no están por la separación de Cataluña y han permitido que España, a nivel institucional catalán, haya dejado de existir.
Han sido muchas las personas que durante todos estos años han levantado su voz alertando de la situación que se estaba creando. El Castellano, ojo con decir el Español, ha pasado a ser uno de los idiomas menos utilizado en las instituciones.
Si pretendes abrir un negocio en Cataluña y quieres rotular en Castellano, ya puedes despedirte porque nunca tendrás la autorización correspondiente. Otra cosa es que rotules en Chino, Japonés o Árabe. No tendrás ningún problema.
La Bandera Española está siendo denigrada, ultrajada y perseguida sin que pase nada porque existe la libertad de expresión, que no sé que diablos de ley ampara.
La estelada separatista y por lo tanto ilegal, campea con total libertad en centros oficiales, balcones públicos y privados sin que nuca pase nada. Los castellanohablantes, digámoslo claro y alto, empiezan a ser perseguidos como apestados en sus diferentes formar de agresión. Los padres solicitan que sus hijos sean educados en Castellano tienen tres opciones:
La primera opción es cambiar a su hijo de colegio porque desde ese momento será señalado por profesores y alumnos.
La segunda es abandonar la localidad porque no sólo será señalado en el colegio sino también en su calle y su escalera.
La tercera, que es la que más se suele dar, es abandonar la idea de que su hijo estudie en su lengua materna.
Ahora parece que los partidos mayoritarios han abierto los ojos y empiezan a darse cuenta de que la situación se les ha escapado de las manos. Están dando señales de que quieren cambiar la senda que los separatistas están recorriendo.
Pero puede que estas señales, débiles, muy débiles, lleguen demasiado tarde.