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Y LA NOVIA SE FUE  /  INÉS ESPINOSA  /  04-01-2015
Si alguien cree que esta historia que voy a contar es verdad puede que acierte porque cada día suceden cosas similares. Me la contó un joven con el que coincidí en un viaje en el AVE Zaragoza Sevilla  y que viene muy a cuento en este momento que estamos viviendo.
Roger era un joven como otros muchos que hoy proliferan por cualquier pueblo de nuestro país que vivía acomodadamente en una familia formada por su padre nacido en Sevilla, su madre nacida en Mataró y su hermano mayor que había estudiado medicina y trabajaba en un hospital de Valladolid donde cursó los estudios de MIR consiguiendo posteriormente una plaza de Cirugía General.
Roger suspendió el ultimo año del instituto y tuvo que repetir, motivo por cual fue separándose poco a poco de sus mejores amigos, pues la mayoría se fueron a la universidad y otros pasaron a la escuela profesional a cursar diferentes especialidades.
Roger a lo largo del curso en el instituto, fue convirtiéndose en el líder de la clase.
Pronto comenzó a fumar porros porque eso le daba categoría entre los nuevos amigos y le hacía sentirse importante.
Un día uno de los compañeros de clase le presentó a un amigo que trabajaba de ayudante de albañil. Este amigo conducía un coche acabado de comprar e iba acompañado de una joven novia que lucía bonitos vestidos y hacía gala de eterna felicidad al lado de su novio.
Pronto se convirtió en el amigo inseparable de Roger y le ofreció la posibilidad de trabajar en su empresa. Tenían mucho trabajo y necesitaban gente joven. Barcelona parecía estar toda ella en obras y la construcción necesitaba gente con ganas de trabajar, por lo que los sueldos eran elevados y si además estabas dispuesto a hacer horas extras la cantidad de dinero que se ganaba era muy importante.
Roger llegó una noche a su casa y habló con sus padres. No quiero continuar estudiando. Un amigo me ha ofrecido trabajo y dice que puedo ganar hasta 3.000 euros al mes. No quiero que vosotros sigáis pagándome los estudios. Cuando haya ganado algún dinero y esté situado, volveré a estudiar la carrera de periodismo que es lo que me gusta. Estaba tan convencido de que sería así que hasta sus padres creyeron en él por la seguridad con la que les hablaba.
Roger se tomó muy en serio el trabajo y fue aceptado y considerado por sus jefes más inmediatos. El trabajo llegó a gustarle y se matriculó en una escuela donde aprendió la especialidad de encofrador. Una de las especialidades que mejor se pagaba en la construcción y en la que había un gran déficit.
Comenzó a ganar un buen sueldo, se independizó de sus padres y se instaló en un piso de alquiler en la zona del ensanche izquierdo de Barcelona.
Las cosas iban como él había soñado. Tenía un buen coche, era jefe de cuadrilla en la empresa de construcción y una noche, en un concierto de Alejandro Sanz, conoció a una chica que sin él saberlo, iba a poner orden en su vida.
A los tres meses de conocerse decidieron compartir su vida y ella se instaló en el piso de Roger. Todo fue a mejor. Parecía estar viviendo un cuento de hadas.
Dolors, así se llamaba su compañera, era enfermera y trabajaba en un hospital de Barcelona.
Como los dos tenían buenos trabajos y los sueldos eran muy buenos, decidieron comprarse un piso. Después de muchas visitas y valorar todas las opciones compraron una casita apareada en la zona llamada El Putxet. Una vivienda preciosa en la que se instalaron y vivieron unos años maravillosos.
Pero llegó la caída en picado de la construcción y la empresa de Roger quebró dejando un rastro de deudas y centenares de trabajadores en la calle.
Dos años de paro que Roger no supo aprovechar para reciclarse o buscar otro tipo de trabajo. Antes bien, se dedicó a fumar porros y tomar cervezas con los amigos que estaban más o menos en su misma situación.
Los plazos de la hipoteca llegaban con regularidad y el sueldo de Dolors junto con el paro de Roger no llegaba para cubrir los gastos mensuales así que tuvieron que ir gastando los pocos ahorros que habían conseguido juntar.
Al principio todo eran ánimos. Todo se arreglará y volveremos a vivir como antes vivíamos.
Pero poco a poco se fue deteriorando la relación entre los dos. Dolors llegaba cansada del trabajo y nunca encontraba a Roger en casa. Tenía que cocinar, limpiar la casa y aguantar el mal humor de Roger que cada día iba en aumento.
Ella le suplicaba que buscase trabajo o hiciera algún curso de alguna otra especialidad que pudiera darle una salida pero él se había acostumbrado a dormir hasta tarde, fumar porros para olvidar su mala situación y salir con los amigos a tomar copas.
Pasado dos años sin hallar una salida a su situación y con el paro acabado, se hizo imposible seguir pagando los plazos de la hipoteca. El banco les dio seis meses de plazo para intentar encontrar una solución pero Roger ya no estaba en situación de encontrar un trabajo porque se había deteriorado tanto que ni su propia pareja le reconocía.
La situación se hizo insostenible y una noche al llegar a casa se encontró una nota de Dolors en la que le comunicaba que se iba a vivir momentáneamente a casa de su padres.
Los padres de ambos tuvieron que intervenir para arreglar el tema de la casa y al final optaron por la venta de la vivienda ya que ni Roger ni Dolors podían hacerse cargo de la hipoteca.
Roger también tuvo que instalarse en la casa de sus padres y con lo poco que le quedó de la venta de la casa aguantó unos meses pero al final también ese dinero que acabó y aunque, ahora sí, buscó intensamente un trabajando, no pudo encontrarlo dada la situación en la que estaba la economía en España.
Ahora voy camino de Sevilla con el billete que me ha comprado mi madre y 100 euros para pasar los primeros días. Mi padre tiene un familiar en El Ejido y me ha dicho que puede conseguirme un trabajo en uno de los invernaderos que hay por allí.
Mientras la vida de Roger pasó por delante de mi, el tren fue recorriendo kilometro tras kilometro hasta llegar a termino del recorrido. Estación de Santa Justa, se oyó por la megafonía del tren.
Al despedirme de Roger le deseé suerte y le di un consejo. Empieza desde cero que tienes capacidad para hacer grandes cosas y volverás a encontrar una mujer que esté a tu lado.
Lo tuve todo . Una gran mujer a mi lado, dinero, casa, coche, trabajo. Pero no supe o no quise valorarlo y la novia se fue.